martes, 31 de octubre de 2006

Arena

No estás, estando tanto, te me pierdes, y dejo que lo hagas, y no sostengo ni afirmo nada, no creo en el futuro, ni en las promesas; porque no han llegado. Solo tengo intuiciones, solo dibujos en la arena de una playa que no hemos recorrido juntos, solo hay un deseo lanzado al infinito de una tarde en que no estaré a tu lado porque no he acompañando nada, aunque te he imaginado hablando ante un público que espera atento tus palabras de caminos lejanos, y el relato de las aventuras de búsqueda en sentidos que nadie comprende.

Y hoy no estás pero es probable que mañana vengas, como si nada hubiese pasado, como si el tiempo fuese solo una anécdota y yo seguiré acá mirando como pasa el tiempo, sabiendo que todo lo que depende de mi está aún por hacerse, sabiendo que la dirección que sostengo no me complace, porque falta algo que no eres tú pero podrías serlo.

martes, 17 de octubre de 2006

A veces, la niña se aburre, como condenada, ufffffffff. El otro día alguien le dijo que aburrirse es una manera de estar triste, ella lo piensa bien, cree que hay algo de cierto en esas palabras.

Se cansa de hacer las cosas de siempre, de los juegos tontera que se inventa, de las mismas caras, de la imposibilidad de decirse y de ser nombrada por otr+s, que se supone que saben.

A veces, no le basta con tenderse en la tierra del jardin a ver como caminan las hormigas, ni ver los pajaritos ni menos cuando empieza a sentirles revolotear por su cabeza.


Sabe que es un rato, no más, pero se imagina otras cosas, piensa que su casa podría ser más grande, que las noches más oscuras(ya no tiene miedo), o que la van a pasar a buscar; cualquier día, pero se aburre,
como condenada (eso de su otra vida que aún puede recordar).

Lleva días mirando por la ventana, contandose cuentos como cuando estaba su abuela, que a cada historia que la niña le pedía la viejita le decía que le pusiera el final a su gusto, entonces los principes y princesas terminaban tomando helados o caminando por el bosque ni pensando en decir "felices para siempre". Solo se iban a jugar po ahí, otra manera de felicidad.


A veces la niña se aburre, a veces la niña está triste...

miércoles, 11 de octubre de 2006

La huella del Flaco




escrito en el cuerpo
escrito en el agua

cenizas

raices

circulando habitando rostros
y rastros en la arena de la memoria

palabras como olas como hojas

máscara de una máscara de una máscara
la piel espejo la piel de líneas

de huellas papel

pliegues de la verdad reflejos
del día a día fragmentos

frases que nos buscan que nos presencian
hubo un amor que es
hay un amor que fue

escrito en el cuerpo
escrito en el agua.


(Gracias por venir, justo te necesitaba íntimo/público)

jueves, 5 de octubre de 2006

Escribe Marguerite


Tú ya no puedes pronunciar el nombre que llevo y que me
han dado los padres.
Amantes desconocidos.
Dejemos hacer si quieres.
Todavía quedan unos pocos días de espera.
Me preguntas espera de qué, respondo: no sé.
Esperar.
En el devenir de viento.

Quizá te escriba otra vez mañana.
Se puede vivir de eso.
Reir y llorar después.
Hablo del tiempo que brota de la tierra.
Ya no me queda aliento.

Es necesario que deje de hablar.

(Esto es todo. C'est tout. Margurite Duras)