martes, 27 de junio de 2006

MI NEGRA DE ORO


Tengo sueño estoy cansada, pero eso poco importa si de decir te quiero se trata, y es que tengo una sensación dulce de puro amor y cariño.

Tengo a mi Negra de Oro con pena, y ella me emociona me deja un bello y hermoso mensaje en su blog, y me doy cuenta una vez más de lo que juntas tenemos, la más larga y profunda amistad que un par de féminas puedan conocer.Es potente decir que eres amiga de alguien desde hace más de 20 años, que es lo que ambas podemos declarar; es así de fuerte y seguro, de fluido y acompañado, y me quiere y yo la quiero, nos queremos, aunque no vamos a fiestas juntas, aunque somos muy distintas, aunque a veces yo la agote, aunque a veces no me haga caso.

Está y permanece, en los momentos más dolorosos, y vaya si los hemos tenido.En el hacernos familia; de esas que de haber sido hermanas, no podría ser tan perfecto como este compartir y crecer a duras penas, a mucha honra.

Ella lo sabe, y yo lo sé, que es mi Negra de Oro, mi niña, mi oscura que a veces se pierde y se encuentra, que se inventa y se arroja a todo con una intensidad y fuerza que ella no reconoce, que ya quisiera yo tener, pero que siento que me basta con la que ella posee a toda prueba.

Ahora solo quisiera ir corriendo a su casa a escucharla cantar y bailar al ritmo de Garras de Amor, mientras yo trato de convencerla de que Gilda la lleva, para después ver Sex And The City y reirnos de tonteras y tratar de recomponer el mundo, mientras comemos algo rico y me ayuda a ponerme bella.

Amiga te quiero desde lo profundo, ahora solo esperar que este mal rato pase, cuenta conmigo.
TE QUIERO

sábado, 24 de junio de 2006

Y así estoy (homenaje a destiempo a un posible amor)

...Y así estoy, en otra noche solitaria, donde me quedo con un poco de ti, que no me basta nada, que no me satisface, que me deja en el ansia de más, así estoy, escribiendo esta historia donde me perteneces, y si se me permite, soy tuya, como tú mío, en la secreta dimensión que sólo nosotros conocemos.

Charly me canta en esta noche, a través de “ tu amor”, eso siento, eso veo, tu abrazo calmo de tan urgente, tan medido, tan sin alcohol y aún así embriagado, me gusta así, así, tu distancia, tu miedo, tu apropiarte tímidamente de mí.


Cuando escribo no sé si te llegará alguna mínima parte de estas letras, quisiera que sí, pero nada me apura en este breve instante, en este breve instante que me puedo permitir dedicarte a ti.

Aunque sea osado, desde que se hace real; mi deseo de ti, desde que comienzo a intuir el tuyo, desde que conjugamos una fantasía, ¿Qué queda ya?. ¿Ir?, ¿Dejarme ir?, ¿Dejarme llevar? Posibilitar una historia... Sería fácil sólo desearte, gustar de tu cuerpo, tenerlo, darme a un relajo contigo, otorgarte...sería fácil y no mirarte otra vez y quedarme con el gustillo de una travesura. Pero sé que sería más, se que me duele ya. Podría abstraerme, hacer como que no es nada grave, que es la vida, pero no, no y otra vez ¡no!...miedo, miedo visceral; de ti, de tu mirada, de tu suave contacto, de mi, de mi arrojo, de lo que requiere mi cuerpo: tu boca, tu contacto, tu mano aquí perdiéndose y reapareciendo en todo lo que soy, yo yendo hacia ti a tocar, tocar-tocarte, quedamente, ahora sí ahora...no mañana, no otro día. Yo por ti. En ti perdiera todo, memoria, razones, causas y saberes, yo en ti, perdida sin querer, deteniendo el tiempo y alterando la geografía, y que más dice Charly “...seremos salvos por nuestro amor.”

Y así siguen estos días, con un rumor interno que puede ser lágrimas. No sé que cresta es, incongruencia, no saberte...locura...quererte, pronto, aquí, a mi lado, besándome y susurrando a mi oído, cosas, cositas bonitas, palabras de amor, que me realicen en ti, que realicen todo lo que no ha sido.

¿Por qué no me invitas?. ¿Por qué no huyes a mi lado en un auto, en un carruaje, en un caballo blanco; inmaculado, que sea la posibilidad de que arranques de los muros que nos asfixian hoy?.

Quiero saberte, amarte, recorrerte.

Imagino... mi mano, deslizándose entre tus espacios, en tu piel, en tu cuello, absorbiendo su olor, impregnándose de tus temblores e incertezas. Imagino... mi mano, depositándose en tu pecho con candidez, con novedad, haciendo un hueco en tu vientre, desarmándote, deteniéndose, en desconocidos lugares de tu cuerpo, en todos aquellos que quiero poseer...despacito, despacito, suave, suavecito...l e n t o c o m o u n c a r a c o l .

Y ahora, otra vez haciendo uso de esta escritura testimonial, que reemplaza cualquier intento por cumplir mis deberes, pospuestos ante la urgencia de calmarme a través de las palabras. No te tengo...y te tengo tanto, no te toco, pero estas noches se llenan de imágenes de contactos incumplidos, no efectuados, irreales, imprecisos...y si me retrotraigo, no me explico mi pasividad, no se donde se ocultó mi capacidad de arriesgarme. Y si bien durante toda una larga noche fantasee con la posibilidad de arrastrarte lejos , a un lugar oscuro, solitario, de tomarte en una esquina, pero no...no fue y no será me quedo, escuchándote y perdiéndome en lugares de mi mente donde si puedo y hago todo, y sueño y tú sigues hablando y a veces, perdón, ni siquiera soy capaz de detenerme en las anécdotas que cuentas a otros, porque en solitario me río y me deshago en un delirio que es todo sensualidad.

Y así, me voy, acaba una vez nuestro mediado encuentro que sin ser nuestro yo invento como propio, y camino, tomo una micro, respiro hondo, ya te extraño y en territorio neutral, me doy un rato y sigo escribiendo, un poco avergonzada, quisiera ser valiente y llevarte estas líneas, quisiera darte este casi testimonio, que ocupara el lugar de tu corazón que puede ser para mí, que te dé una señal de lo que tengo dentro, una pista; de lo que me recorre cuando estoy contigo, queriéndote.


Es secreto, absolutamente secreto, ni siquiera tú lo sabes. No puedo más que nombrarte despacio, muy despacio, desde el temor implacable de reconocerme sola en esto, que me sobrecoge, que me define un modo, que me sitúa en imposibles, y sé que ya estoy aquí, que no hay forma de retroceder unos días atrás y hacer como que nada de esto ha pasado. No puedo hacer como que no existes, no puedo negar como me sobrecogen tus palabras, ni tus caricias ¿fraternas?, no puedo desentenderme de mis fantasías, no puedo hoy, no puedo no anhelarte, no puedo. Y me da rabia no poder tocarte más aún, no poder ir a buscarte, no tener más que intuiciones de tu cuerpo, no tenerte aún, y quiero, ay cuanto quiero, quiero hacerte el amor, recrearlo contigo, tocarte, hacerte regalos, cantar en tu oído, contarte un cuento o leerte una historia, cambiar el mundo, defenderte o protegerte, y más...


Y me gustas, me gustas, me gustas más cada día, cada vez, aunque no este contigo y si fuese posible me quedaría horas a tu lado, viendo desaparecer los muros, el tiempo, la gente, la ciudad, y solos...solos tú y yo, nosotros juntos, haciendo nada y felices, un rato... solo eso felices un rato. Pero ahora ni mañana estarás aquí, pero estas tanto como si estuvieses...en precisos lugares de mi cuerpo que tuvieron tus breves caricias, y así deseo tanto verte, verte , mirarte, eso, ahora, pero no vas a estar y no te veré unos días y tal vez todo cambie y descubras que no, que no yo, que no ahora, que mejor me pierdes y te desatiendes del contacto que me regalaste. Y ese, ahora que lo veo claro; es mi temor mayor, que en este camino, yo a ti te pierda, que te me vayas y contigo todo lo de posibilidades que no son, todo lo que no sé, pero quiero saber, eso, perderte sin saber si me corresponde hacer o no hacer.

Me asusto, me asustan lo fuerte de mis palabras, pero no puedo quedármelas, es un riesgo el que correré escribiéndolas para en algún futuro entregártelas, para que te las quedes y queden en ti, su único destinatario. Pero no sé ser de otra forma, no podría no decirte lo que me pasa, no hablarte desde este amor que comienza, desde este deseo que se instala en mi corazón...cada día más...cada día más...

martes, 20 de junio de 2006

A veces calma

El día que más frío he sentido en el afuera, ha sido cálido en lo cercano...

Me quedo así escuchando voces de los que quiero, de los que me acompañan, de mis amores, me veo junto a la mujer más bella que conozco y en quien me cobijo, caminando tomadas del brazo por la ciudad, hablando de tareas y sueños que se posponen, hablando de nueces y amor, como en la película, me miro en sus ojos, y se que ella se acerca a lo que espero un día poder dar de mi, que la imagen de ella es más que apariencia; que el blanco de su pelo no ostenta nada más que la belleza de quien se sabe hermosa, que la posibilidad de que mañana ya no esté es más que los cálculos que puedan prever los señores de blanco, que la estupidez humana no tiene medida, pero de la misma forma podemos hablar de lo que podemos dar sin medida. Solo se que puedo estar cerca ahora que es lo que tengo para dar, cercanía y afecto para ella.

Ahora tengo menos tristeza y más fuerza, desde este dentro que me define, aún remito a mi pasado, pero es una coordenada un lugar desde el cual avanzo, no un territorio que quiera re-correr...
Y me siento cansada a veces, pero también me siento mejor, mejor que ayer, mejor que hace un año, mejor, en calma, aunque siga evocando, y quizás sea eso lo que me dedico a hacer acá evocar, hablar de eso que me apretaba, y que sin embargo es propio, y que puesto aquí se difumina pero también me acerca a otr+s que en algo se conectan, que me encantan, que me proponen, que son, que siento.
No pretendo explicarme eso, porque con saberlo me basta, cada vez menos explicaciones, menos razones, y eso es lo que prefiero ahora, me cansé de buscar respuestas que quedan en la dimensión de los otr+s, sigo preguntando, es mi derecho, pero se que las respuestas no dependen de mi.

domingo, 18 de junio de 2006

Hablo de mis dolores

Los sitúo, los delineo y ubico

Hablo de mis deseos

Los construyo, los señalizo

Un gatito se lava la cara y los perros corren como locos por el patio...yo caigo en cuenta de que no te vas aún, pensaba que al no verte dejaría de a poco de evocarte, es que han pasado pocos días me digo a mi misma, espero creerme eso, en el fondo. Te extraño, me he sentido sola estos días. Me he dedicado a caminar por ahí sin mucha esperanza de verte, se que no vas a venir ningún día de lo que queda del invierno, también se que no iré a buscarte. Pero de todas formas te espero como una adolescente a su fiesta de 15 años.

Es inútil escribir misivas que no te mandaré, que terminarán destrozadas en un basurero de la ciudad.

Escribo cartas de amor, ese es mi delito, sí escribo cartas de amor y las entrego las guardo, les saco copia, las conservo, me gusta el drama, hago función de soñadora y me deleito en el dolor. Sueño, no dejo de hacerlo, con todo lo que pueda haber de imposible en mis sueños, los arrastro como una valija de desesperación.

jueves, 8 de junio de 2006

Historia de una que quiso ser dos, se perdió en tres, y descubrió que uno es el numero exacto

Se queda en la soledad de su yo prisionero de sueños. Se absorbe, se abstrae, se queda en silencio ya no quiere hablar, se refugia en la tristeza de los días.

En un sinsabor que parece repetido, un gusto amargo que ha sentido en otros momentos.

Busca un lugar en donde pueda refugiarse y pensar, sin sonidos, sin rostros, sin nadie.

Espera encontrar respuestas a las preguntas que poco a poco se han ido depositando en sus huesos, en cada desconcierto, en cada perdida, en cada lágrima de las últimas noches.

Ella quisiera saber de dónde viene su vacío, qué lo provoca, qué cifra su dolor, por qué…

Querría no ser ella la que convoca la agonía, quisiera no ser ella la que dispusiera momentos que terminan siendo desolación y extravío.

Se detiene, se detiene y no sabe hacia dónde ir, si quedarse o partir.

Actuar, actuar, ir hacía adelante, sabiendo que puede perderse y quedarse más sola aún, aún más, sola otra vez, como nunca ha dejado de estarlo.

No es fácil estar ahí, no es fácil ser ella. Su mente se llena de una imagen de sí misma que no se corresponde con lo que es.

Dividida entre lo que cree y lo que puede, con un anhelo oculto de plenitud que no logra alcanzar, que se le escapa. Sin saber nada, sin certezas ni expresiones, sin recuerdos, sin palabras, sin amor.

Desnuda, carente de memoria, despojada de fantasía y magia, desprendiéndose de toda ilusa idea de que algo pueda sanarla.

Mujer, Mujer Caracol, hacia adentro, mirando a la niña, buscando que surja su historia, se queda triste, niña, niña pequeñita y dolida, reflejos de sol en el pelo que colorean su rostro, media sonrisa y media vida, medio corazón. Dividida desde ahí, desde el día que se quebró su alma y nunca más se unió.

Sola más sola aún, desecha impávida ante la agonía del otro que le recuerda su soledad.

Ella quisiera tocar su dentro un instante y darle un gesto que fuera radical. Quisiera que fuera de puro amor, quedarse en sus ojos y creer que basta con eso para estar a su lado. Desearía unos instantes tan solo que le creyese, que bastara su sola existencia para calmar su pena y que él fuera capaz de soñar con otra vida.

No ha sido nunca fácil su amor, se han debatido entre la profunda alegría y el dolor. Han vivido la simple alegría del amor. Se han envanecido de lo fuerte que es ese amor, de lo bien que se tratan, de lo dulce de sus cuerpos amándose, de lo fuerte que ha sido. Y sin embargo, ella, ella otra vez yéndose, ella de nuevo extraviada, en no encontrarse, perdiendo terreno en los afectos, perversa e inconstante.

Ella, la casada infiel, la que se deja caer en otros brazos, la que se quiebra en llanto de pura rabia y miedo. Miedo, miedo de equivocarse, de fallarse a sí misma, de tratarse mal. De extraviarse en un recorrido que no tenga retorno. De no encontrar nunca lo que busca.

Le ha fallado, le falla y seguramente volverá a hacerlo. No ha hecho nada por evitarlo, no se ha comportado nunca a la altura de su amor. Siempre le dice eso.

Y ahora lo evoca, perdido, perdido y solo, sin posibilidad de coincidir. Sabe que no es ella, sabe que no ha querido herirle, pero lo ha hecho y se hace cargo hoy, quizás como nunca antes. Pero su actitud es de claridad, de exigencia, no dejará que la arrastre la vergüenza, le da la cara. No huirá esta vez, no es fácil para ella, le cuesta mudar la piel. Y le recorre la rabia con lo que pasa, está enojada y triste. Siente que le piden algo que no es capaz de dar, siente que él desearía ir más allá de todo, de todo, que de ser posible que sus sentimientos se materializaran, poder ser leída. Como él hizo con los escritos que develaron la traición.

Y ella no quiere ceder en eso, sabe que no lo hará por principios, no entiende como él quiere despojarla de eso, de la posibilidad de existir en donde no está él, y se da cuanta como le duele su aparente apuesta por el amor, la agresión de sus palabras solo habla de apropiarse, aunque él diga no interferir, y si así fuera, ella ni siquiera sabría que se descubrió su secreto, sigue pensando, se levanta... abre sus cajones... saca sus cuadernos y en un último gesto deja todo sobre la mesa, tras ella una puerta se cierra...

lunes, 5 de junio de 2006

Palabras de otros tiempos robadas a un amor vivido en más...(aunque acabe el mundo)

Me vierto me derramo me hago piel polen sudor me hundo me escurro goteo vida y luces me deslizo en la sábana hacia el pequeño sol que me ofreces apoyado en tus brazos me hago lengua y dedos y me empapo de brillos otra vez en el dulce astro que corona y centra me abro paso me saboreo sigo ahí rayo de luz que me hace pedir más y abre tu boca labios que dicen más en la nocturna calidez de una cama navegando mares montañas alfombra mágica universo desplegándose devorándonos

Me extravío

Te anhelo

me abro de piernas íntima hembra que se busca se asusta y se aleja de los otros arisca y dolida refugiada oculta casi desapercibida me cuesta vivir mudar la piel la estatura de mis años un cascarón rompiéndose desde dentro sangrando cada mes y hay claves puertas mirillas ventanas ojos múltiples gentes voces aromas Mi Niño cabalgando entre los muebles en el todo haciéndose remolinos capitán de espíritus guerreros jugando a las escondidas tú mirándome yo mirándote mirándonos sin escudriñar en los por qué extrañado encantado anhelándome amándome amándonos desde mi ir y venir contradictorio mujer que se busca entre los abrazos que están y los pendientes los amig+s que están ahí reluciendo y digiriendo horas acciones miradas vínculos estrechos y lejanos tomando la micro en las esquinas de una ciudad perversa y sin embargo plazas lugares para dejarse ir escritos en las murallas citas clandestinas códigos de amantes que se desnudan se aprietan se lamen olfatean se palpan se entran se sacan se expanden caen en picada vuelven se visten se van por ahí más contentos purificados
y malditos por ese dar y tomar más hambrientos de vida de esa vida ahora es cuando vamos hacia ese bello caos amor

domingo, 4 de junio de 2006

El Paro Va¡¡¡

Escuelas básicas, Escuelas Rurales, Institutos, Liceos, Particulares, Subvencionados, Universitarios, Ues Privadas y Públicas. No queda duda están todos movilizados y expectantes, si alguno piensa que esto no es importante, hum.... No olvidemos por ningún instante que "ellos la llevan", que este movimiento ha sido levantado por los secundarios, y ellos son los protagonistas : que podemos apoyar, colaborar, pero las decisiones las toman ellos...

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