Recuento del primer año
Este proceso de tener mi blog, me ha permitido “poner ahí” temas que necesitaba mirar mejor, darles otra vuelta o definitivamente dejar irse.
Siento que tod+s quienes tenemos un blog, vamos por algo; para cada un+ diferente. Esta suerte de búsqueda va desde la fama, el desquite, el amor, el lucimiento, la espera de obtener compañía, la solidaridad, el registro de la propia vida, el olvido, la pasión , el gusto de escribir, el polemizar, el decirle de alguna manera al mundo, sea esta sutil o escandalosa: aquí estoy¡¡¡.
Yo no he podido ni he querido sustraerme de eso.
Y ahora estoy acá con las manos abiertas, agradecida de todo lo que he podido tomar.
Escribo desde que aprendí a tomar el lápiz, me pasé casi toda mi infancia en casa leyendo, cada minuto que podía y todo cuanto caía ante mis ojos ávidos de letras.
Antes de cumplir los 20 años, mi vida, tenía todos los elementos para transformarse en un excelente libreto para un culebrón latino. Hubo desde guaguas perdidas, hasta secuestros, por decirlo de una manera suave.
Y que decir de la época posterior y las que siguieron, los tiempos de la guerra fría, los bestiales, de los cuales logré salir.
Nada de lo que tengo me ha sido regalado, nada de lo que perdí ha vuelto y todo lo que he dado ha sido retribuido.
Tengo algunas certezas que me definen y una vida que no tiene turbiedades ni deslealtad. Soy honesta y radical, acostumbro no mentir y procuro no callar lo que siento. Y sé que debido a eso algunas veces inspiro amor y respeto y otras animosidades y enfado, como tod+s ¿no?
No acepto agresiones y en esta mi casa virtual, he sentido algo de estas últimas, gracias a la existencia de la posibilidad de recibir comentarios anónimos y hay seres que usan dicha herramienta para agredir. Sé que algun+s de los que lean esto también lo han sentido. Pero creo que el ocio da para mucho, y a veces nubla la mente de algunas personas. Eso ha sido lo único desagradable de mi experiencia en el mundo bloguer. Por eso finalmente y muy a mi pesar decidí no aceptar más anónimos. El único anónimo aceptado en este blog es mi querido Mrx. Pero sigue cerca y eso es lo que verdaderamente importa para mí.
El resto de mi recuento va por el orden del saldo alegre y creativo y es que me he sentido profundamente acompañada y he podido recuperar incluso vínculos que estaban perdidos en el tiempo, pero no olvidados en el corazón. Agradezco a tod+s quienes han pasado por este lugar y me han otorgado sus palabras o su impresión de lo que escribo.
Siempre agradecerá especialmente a ti Chuqui, mi amigo virtual number one, porque me has permitido aprender, porque te has transformado en un compañero de lo cotidiano, por tu enorme corazón y por el impulso que le diste a mis ganas de tener este espacio.
Y también a todos los malportados a quienes representaré en la Presidenta del Club, Petra la Rubia del Norte que no ha dudado nunca en manifestarme su sentir y apoyo.
Gracias por su manera particular de estar.
Esto es para celebrarlo. Salud¡¡¡




