martes, 7 de agosto de 2007

Requiem por ella ( nunca supe como se llamaba)

A las tres de la tarde del día de hoy llegó la policía a confirmar una de las cosas que siempre intuí. Murió la loca de mi cuadra, la de la esquina…Murió sola, de hambre y frío es lo que se dice, lo que me contó la vecina más antigua de mi calle.

Cuenta la leyenda construida en torno a ella, que fue la responsable de que su madre muriera cuando ella llegó a vivir ahí, no la cuidó y la señora murió de soledad y pena. Y la loca se quedó en la casa, no hubo familiares preocupados de ninguna de las dos, ni funerales sentidos, ni pésames para la loca. Nadie le preguntó nada. Nadie creía que ella tuviera algo bueno para dar…

Lo que ella daba eran gritos furiosos, miles de garabatos lanzados a la calle cuando los niños jugaban a la pelota, arias de opera a todo volumen a las tres de la mañana, gatos muertos lanzados al patio de los vecinos y ella, gritando, peleando años de la vida, muchos años, y nadie cerca, nunca, mientras menos se le escuchara mejor. Porque la locura asusta, espanta y aleja, más si tu locura se sale del margen e incomoda, más aún si dices palabras fuertes que nadie quiere oír y te van dejando sola, cerrando las posibilidades, como se fue cerrando su casa, su jardín que no dejó de crecer, que se fue saliendo hacía los bordes, no era posible caminar por su lado de la vereda, ella tampoco caminaba por el lado de nosotros, “los normales”.

Así ocurre, a mi me pasó alguna vez que fui la loca un rato, la loca del grupo, la que alegaba, la que se quejaba y he insistía y para los de ese tiempo, yo seguiré siendo la loca, porque no me callo, porque digo lo que pienso, porque no saludo si no me han presentado, porque no hablo si no me interesa la conversación, porque no soy amable cuando algo me parece mal y un montón de “locuras” mas. Pero que yo tengo gente cerca, que ve más allá de mis locuras, que sabe que pese a la furia que se enciende en mi y mi aparente indiferencia algunas veces, tengo más que enojos para dar. Y por eso si amanezco muerta en mi casa un día, al menos alguien lo advertirá antes de que empiece a oler mal. No como le ocurrió a la loca, a la vecina, que sólo fue descubierta, porque por primera vez en años una familiar lejana le vino a ver para avisarle que había muerto uno de sus hijos; porque a esa familiar se le ocurrió que loca y sola la mujer debía saber.

Y si ahora escribo esto, es porque de alguna manera quiero recordar que la señora se paseaba delgada con guantes y sombrero, era capas de salir de su casa y aparentar que era una dama, maquillada y vestida como si fuera a una fiesta en el jardín de palacio. Y porque quiero que esa señora se quede acá conmigo, esta noche, y todas las otras que vienen, para recordarme que hay locuras que espantan, que hay locuras que se pagan, que hay maneras mejores de vivir, pero que esas maneras mejores dependen del esfuerzo que otros seamos capaces de hacer por no abandonar a quienes nos necesitan. Yo no sé qué dirán mis vecinos, pero mi pena de este día es vergonzosa.

17 comentarios:

♦♦♦sol☼de☼soles♦♦♦ dijo...

QUERIDA AMIGA: GRACIAS MIL por acompañarme en la Despedida a mi Mamá, en estos días tan difíciles...TE QUIERO y es muy bueno para mi llegar ati y leer este Requiem, la acompaña tu pluma y todos nosotros y su espíritu se llenará de Gozo, que descanse en Paz.
TE ABRAZO con todo mi AMOR.
TE DEJO MILES DE BESOS.
Rocío.

Vico dijo...

Tu post me dejo sin respiracion. Es muy fuerte lo que contas...

y me afecto un poco...

le tengo mucho miedo a tener un final asi...

Boga dijo...

Quedemos libre de cordura, si no, ¿cómo podríamos amar tanto?...
Te dejo un abrazo amiga y te veo pronto, muy pronto.

Anónimo dijo...

mm..el temor a la muerte y el abrazo a la ecentricidad bajo los ojos de la percepcion infantil.... el terror a que no son cosas unicas sino que se reflejan en quienes tocan momentos de rareza pero luego saldremos vestidos de viejos/as con sombreros y ropa vieja...
Los niños de hoy nos miraran con esos mismos pensamientos que algun dia tuvimos por lo que no pudimos comprender?
Quiza... quiza ahora nos damos cuanta que nacimos viejos, es cosa de relatividad...
Es curioso pensar como recordamos con tanta claridad a las personas que pasan por nuestras vidas a velocidad luz... y nos iluminan algunos recuerdos...
Sigues somprendiendome con tu "insight" (manera de ver las cosas)...
mrx

Vero dijo...

Permiso... que honor pasar por acá, me dió hipo de la impresion.

Locas de la cuadra somos muchas algunas moriran mas solas que otras, con tu relato se vinieron mil recuerdos a mi mente, a los 4 años la loca de mi cuadras nos persiguió a mi y a mi hermana (el burro por delante), nos agarró y a ella la empezo a ahorcar, gritabamos para que nos abrieran la puerta y sale mi papa y de un combo logro soltarla, ella es la loca Angelica, aun anda por las calles, la loca Maria es mi adorada, una vieja linda que se pasea por las calles y cuando me ve me abraza y la apreto con toda mi fuerza y me reclama la luca a la que ya se acostumbro. El resto han muerto uno a uno.

Ya poh, que tambien se sepa que pase por aqui, lei y comente, fue un honor.

Un Beso.

Pame Recetas dijo...

En todas las cuadras hay una loca, no siempre la vemos, a veces es más fácil pasar de largo y no complicarse la existencia, otras, nos da miedo mirar a la cara a la locura, otras quien sabe.
Abrazos de otra loca.

Agustina dijo...

Chuta, crudo lo que cuentas. Pero muy real. Es cierto que esa locura asusta y aleja. Pero la otra, la que usté dice que tiene es la locura cuerda, la que acerca y acompaña (y que no es la única que la tiene por cierto). En fin. Triste final para una persona. Así creo yo que moriría si de repente me diera un patatús, porque como vivo sola y no me meto con ningún vecino (hasta ahora), nadie sabría que me pasó algo! (por esta razón fui donde mi tía la semana pasá y le dejé la llave de mi casa, digo por si acaso).

Me gustó la historia de la loca. Triste, pero cuanta gente hay por la vida que pierde la cabeza y no la recupera más.

Un beso bien grande mi querida, porque ya sabe usté que la quiero mucho!

alikis dijo...

Nadie sabe a lo que llegará en algún momento, pues no hay seguridad de conservar la cordura hasta la vejez.
Igual algunos ya la perdimos hace tiempo y más prematuramente.
Me parece que a esas instancias, el morir solo no es un drama propio. Es el drama de los demás, uno ni debe darse cuenta.

Quien sabe cómo termine uno, quien sabe.
Solos nacemos y solos morimos, dice un viejo y sabio dicho.

Fuerte critica social y humana.

Saludos nocturnos

teceo dijo...

recomiendan por ahí perder la razón para ganar la gracia de la lucidez...

que bueno que estas loca
que bueno que no estas sola
que bueno que estas aqui
que bueno que te visite

TEA CUP CLUB dijo...

esto me dejo con un suspiro en el aire, que historia mas linda, el sentimiento puesta en el nos deja reflexionar....


Me encanto tu blog, te visitare mas seguidito.

me despido desde este humilde rinconcito, donde siempre habra una tacita de te para todas ustedes

Veronica

Claudia Castora dijo...

Qué quiere que le diga pues mi amiga.
Heavy la cosa.
Pero usted sabe que yo veo más allá de lo evidente (Wena thundercats) y lo que veo es un lápiz brillante que se mueve por los recovecos de esta ciudad y se pierde a veces entre el frío de la mañana y el testimonio diario de la pobreza en su más amplio espectro.
Y le veo, veo los ojos observando en cada esquina, recorriendo aceras, sorteando borrachitos, bataclanas, locas, locos lindos (you know)
Lo que veo en el fondo amiga es el vigor de tu palabra, ésa y la potencia del relato (y no otra cosa) es la que me queda danzando en el corazón.

Le quiere de aquí al poste de la luz.

Su K

Blood dijo...

La locura es una enfermedad social más que mental, y la muerte, para l@s loc@s, es la puerta de escape a la libertad...

Saludos sangrientos

Blood

fgiucich dijo...

Un duro muestrario de lo que es la vida. Muy bueno. Abrazos.

César-in dijo...

Y tu mirada que hace falta. Esa mirada expectadora, esa que vé y se proyecta para adentrarse en hacer un poco mejor el templo interior.
Esa mirada que me enriquece y que me hace quererte en los momentos de risa, en los de nostalgia, y en los otros también...
¿Quién te quiere más?

malaimagen dijo...

que jevi tu texto...
recuerdo que en cada casa que he vivido ha habido una "loca del barrio"... supongo que cada semana se juntan los "locos del barrio" y conversan de lo locos que somos los que nos creemos cuerdos.
arriba la locura, muerte a la "normalidad"!!!!
un abrazo, sigue escribiendo!

Faracita dijo...

En la locura radica la genialidad...
No le temo a la locura, le temo a la "normalidad" a morir siendo siempre la correcta más que a darme un par de vueltas por el lado oscuro de la vida...

somos locas, lo seremos siempre y está más que bien...

Porque sólo así logramos ser quienes somos, sin nás sin menos... unas mujeres que le perdieron el miedo a la vida y la miran a los ojos...

AleMamá dijo...

Si no es ficción, ¡es perfección! has relatado una realidad que todos conocemos de algún modo. Tu loca se repite por los barrios, las ciudades y los mercados, pero es iguialmente triste, abandonada y patética. Si se salen de madre, peor, pues nadie está a su lado ni en su muerte.

Gracias por tu opinión sobre mi blog. Yo te respeto mucho y tu opinión no es por alagar, estoy convencida y no te podría decir por qué. Por eso te contaré que estoy buscando hasta por debajo de las piedras algo bonito para cambiar mi plantilla. ¿NO ves que la primavera llega ya con todo? y me corren más rápido unas urgencias bloggeras de arreglar de otro modo mi sitio, jeje. Ya me darás tu opinión, espero.

Un abrazo, Siempre